Los fieltros blandos hechos de fibras de carbono son materiales aislantes versátiles diseñados específicamente para aplicaciones de alta temperatura en entornos inertes o de vacío. Estos fieltros se crean mediante un proceso productivo conocido como punzonado, que garantiza su estabilidad desde la fase inicial de fabricación. Esta estabilidad se mantiene durante los procesos posteriores a alta temperatura.
Una de las principales ventajas de los fieltros blandos es su baja conductividad térmica a la hora de cumplir los requisitos máximos de propiedades aislantes. Es ideal para aislar hornos de vacío calentados por resistencia y por inducción y hornos con atmósfera de gas inerte.
También su estructura interna controlada, que los hace aptos para su uso en sistemas de almacenamiento de energía como baterías de flujo redox. La composición única y el proceso de fabricación de los fieltros dan como resultado un material con excelente conductividad eléctrica. Esta conductividad eléctrica, combinada con su estructura interna controlada, hace que los fieltros blandos sean ideales para aplicaciones de almacenamiento de energía, donde pueden facilitar procesos eficientes de carga y descarga.